Este libro es el producto de un encuentro fortuito: el de un cuadro hecho por Cándido López del médico que le amputó la mano, Teodosio Luque, con la artista plástica María Luque, su tataranieta. Un encuentro entre dos paletas, dos “manos de pintor”, dos estéticas, que su autora ya había ensayado en Noticias de pintores, su personal lectura sobre la historia del arte. Y una vez más, la novela gráfica fue el formato perfecto que le sirvió para contar la experiencia de este pintor, fotógrafo y soldado durante Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay, en un cruce de tiempo y espacio, donde el propio Cándido vuelve de la muerte para pedirle que termine los bocetos de la guerra que le quedaron sin pintar, en un “mano a mano”, donde ambos artistas intercambiarán experiencias sobre el oficio.
Pero también es una búsqueda de su
lugar en la trama familiar y en la historia del arte argentino. Criada al calor
de los relatos familiares sobre el tatarabuelo que participó en esa guerra
siendo estudiante de medicina, la intensa investigación sobre la vida de
Cándido López la llevó a explorar su forma de ver y representar el mundo que le tocó vivir,
entender cuál era su búsqueda, cuál, su imaginario, mientras reproducía, en
cada una de las viñetas, su propia mirada sobre la obra de este pintor y sobre
la guerra más sanguinaria del siglo XIX.
Así, los verdes intensos de los
cuadros apaisados de “el manco de Curupaytí”, (¡pintados con la mano izquierda!),
como las escenas panorámicas de guerra representadas en todos sus detalles y desde
el punto de vista de los soldados (la verdadera “carne de cañón”), son
plasmadas por esta autora, cuyos personajes sin perspectiva, sus colores
brillantes y su estética naif revelan muchos de los puntos en común que tiene con
su modelo, cuyos cuadros nos hacen recordar aquellos escenarios de los juegos
infantiles con miles de soldaditos desplegados.
Y esta segunda edición, publicada diez
años más tarde, nos encuentra, una vez más, sumergidos en un escenario bélico
de proporciones mundiales, un contexto que impacta en la lectura de esta obra
antibelicista sobre la obra de un “historiador con pinceles” que retrató el
sufrimiento de los que ponen el cuerpo en guerras que deciden otros, pero que también
habla de la capacidad de resiliencia, de la amistad y de la importancia de
dejar un testimonio que honre la memoria histórica y al arte argentino.
Publicado por La gaceta literaria, 22/3/2026
No hay comentarios:
Publicar un comentario